domingo, 13 de julio de 2008

Seis Sombreros para Pensar




En una discusión la mayoría de las personas suele preparar un caso e intentar defenderlo atacando al contrario. De esta forma, la investigación real del asunto está limitada. Para enfrentarse a este problema, existe lo que Edward de Bono, uno de los pensadores gerenciales más influyentes en el mundo, identifica como pensamiento paralelo. Esta clase de pensamiento sustituye la guerra de discusión, en la que cada participante piensa por su lado en direcciones diferentes, por una exploración conjunta de un tema, puesto que todas las partes piensan en la misma línea (en paralelo) todo el tiempo.


El autor diseñó en 1985 el método que llamó de los seis sombreros, utilizada para hacer que los pensadores miren todos en la misma dirección al mismo tiempo. La dirección del pensamiento queda indicada entonces por los seis sombreros de colores, cada uno de los cuales indica un modo de pensamiento. En todo momento los participantes "llevan" el sombrero del mismo color y logran pensar de manera paralela.


  • Tenemos primero al sombrero blanco, que es el sombrero de la información. Para pensar con el sombrero blanco hay que analizar de qué información se dispone, qué se puede aprender de ella, indentificar qué datos hacen falta y buscarlos, analizar tendencias.
  • El sombrero rojo da permiso para expresar emociones, sentimientos, intuiciones, sin tener que dar explicaciones de ellos.
  • El sombrero negro es para la precaución, y para enfocarse en las faltas, en los puntos débiles, en lo que puede ir mal y en por qué algo no encaja con los recursos disponibles, etc. Requiere que se aporten datos o hechos que hacen pensar de forma negativa.
  • Con el sombrero amarillo, nos centramos en los valores, los beneficios y en la forma en que se puede hacer algo. Permite buscar la eficacia y la operatividad de un asunto.
  • El sombrero verde permite establecer un tiempo y un espacio para realizar un esfuerzo creativo. Con este sombrero, todas las personas han de realizar dicho esfuerzo. Pensar en nuevas ideas, conceptos y soluciones. Todas las ideas son aceptadas en una primera ronda, después se analizan con otros sombreros.
  • El sombrero azul se relaciona con la organización del pensamiento. Esto significa establecer el enfoque y también organizar el resultado. El sombrero azul tiene que ver con el proceso de control y tiene dos funciones principales: 1) Establecer el propósito (¿para qué estamos aquí? ¿En qué estamos pensando? ¿A qué deseamos llegar?) y 2) Establecer la secuencia de los sombreros que se van a utilizar. Este puede ser un tema de discusión. Durante la sesión este sombrero sirve para controlar, por ejemplo cuando alguien hace una observación que no corresponde al sombrero que se está usando, aporta disciplina y precisión a todo el proceso, y asegura que todos los implicados se mantengan en la misma línea.

Los sombreros se pueden utilizar individualmente para solicitar cierto tipo de de pensamiento. Esto permite un cambio rápido de forma de pensar. También se pueden usar como secuencia preestablecida para indagar sobre un tema. La secuencia variará con el tipo de pensamiento que se necesite en cada momento. Los sombreros aseguran que todo el mundo usa su pensamiento para estudiar el tema. Si se desea destacar, es posible hacerlo sobresaliendo en cada uno.


En resumen los sombreros:

  • Ofrecen una alternativa a la argumentación


  • Permiten la exploración de un tema


  • Instan a las personas a que investiguen a fondo un asunto


  • Suponen un método rápido para cambiar de pensamiento


  • Suponen un medio para solicitar una forma particular de pensar


  • Sustituyen el egoísmo y la agresividad de la discusión.


  • Sacan lo mejor de las personas


  • Son un método fácil de aprender y de usar


  • Los utilizan desde niños hasta altos ejecutivos